Conoce la historia y cultura ucranianas

La invasión de Ucrania por parte del gobierno de Putin ha puesto a este país europeo en el mapa, aunque sea por desgraciadas circunstancias. Ucrania y sus gentes sufren las consecuencias de una terrible guerra que ha supuesto el movimiento de millones de personas hacia los países occidentales. Una movilización general de la población producida por los horrores asociados a un conflicto bélico.

Pero la guerra no sólo la sufren las personas. Los conflictos bélicos implican destrucción material, la cual en numerosas ocasiones afecta a la cultura, el patrimonio histórico y la memoria de todo un país. Por desgracia, en Ucrania está ocurriendo esto mismo.

Como parte del compromiso de Canal Sénior con los afectados por la guerra de Ucrania, queremos mostrarte lo más destacado de la cultura de un país milenario para poder preservarlo: no sólo los ucranianos están amenazados, sino también sus artes, literatura y costumbres.

Si quieres saber más sobre la cultura de Ucrania sólo tienes que seguir leyendo.

Un país milenario con origen disputado

Una de las excusas de Putin para comenzar su sangrienta invasión de Ucrania ha sido su teoría (ampliamente aceptada en muchos lugares de Rusia) de que Rusia y Ucrania son “un solo país”.

Si bien esta teoría no es más que un delirio nacionalista ruso, lo cierto es que el origen de los pueblos rusos y ucranios es compartido. La Rus de Kiev fue fundada en el año 882, y abarcaba unos territorios de la actual Ucrania, Polonia, Bielorrusia y la actual Rusia. Este inmenso estado duró 300 años y abrazó sin complejos el cristianismo ortodoxo. Tras su desaparición, buena parte del acervo cultural de la Rus de Kiev pasó a formar parte de lo que en el futuro se llamarían los pueblos rusos (de Rus) y otra, los ucranianos.

En el actual conflicto entre Rusia y Ucrania, ambas se disputan la memoria histórica de la Rus de Kiev porque lo consideran el Estado fundacional de sus naciones. Para los rusos, su país es el legítimo heredero de la Rus porque al disolverse ésta se fundó el principado de Moscú, del que nacería el futuro Imperio Ruso. No obstante, para Kiev, el verdadero sucesor de este estado es la actual Ucrania. Este fue uno de los motivos que esgrimió este país para independizarse de la Unión Soviética en 1991.

El horror de la época soviética

Una de las razones del histórico conflicto entre rusos y ucranianos tiene un origen más o menos reciente. En la época soviética, la rápida industrialización y una férrea dictadura provocaron uno de los más cruentos horrores sufridos por los humanos: el Holodomor.

Entre 1932 y 1933, una terrible hambruna, llamada Holodomor, devastó a la república soviética de Ucrania, matando en muy poco tiempo a casi dos millones de personas. La memoria de este terrible período sigue muy presente en la Ucrania actual, y no pocos acusan a las autoridades soviéticas de planificar la hambruna con el objetivo de diezmar el país.

Un país dividido en dos desde hace mucho tiempo

Lo cierto es que Rusia es indispensable para entender Ucrania. En torno a una tercera parte de la población es rusohablante, y en las zonas más orientales del país existe un sentimiento de cercanía a la cultura y estado rusos. A comienzos del siglo XX, el país estaba prácticamente partido en dos opciones políticas: el acercamiento a Moscú, dominante en el Este y Sur del país, y un sentimiento más proeuropeo en el Norte y Oeste.

En el año 2014, la retirada de un acuerdo comercial con la UE por parte del presidente prorruso Viktor Yanukóvich propició unas masivas protestas, el Euromaidán, que fueron duramente reprimidas Una fortísima contestación social provocó la caída del presidente Yanukóvich. En este momento, el presidente Ruso Putin aprovechó la debilidad del estado ucraniano el momento para anexionarse la rusohablante Península de Crimea. Este conflicto, aunque olvidado por occidente, ha sido el caldo de cultivo de la invasión actual.

La literatura ucraniana uno de sus puntos fuertes

La literatura de Ucrania es uno de los aspectos más destacados de la cultura del país eslavo. La convulsa historia política y social del país es uno de sus temas preferidos. Entre estos destaca Taras Shevchenko, considerado como el fundador de la literatura moderna del país. Entre las escritoras ucranianas destaca la premio Nobel Sveltana Aleixévich, quien nació en este país en 1948.

Es importante saber que muchos de los grandes escritores considerados “rusos” del siglo XIX y el siglo XX son de origen ucraniano. Esto es debido a la influencia de la Unión Soviética, que tendía a vender como ruso todo lo procedente del resto de repúblicas. Tal es el caso de Isaak Bábel y Mijail Bulgákov, autores decimonónicos nacidos en Odesa. Este es el caso también del dirigente político y escritor León Trotski, creador del Ejército Rojo en la revolución bolchevique de 1917.

Arquitectura ucraniana

Uno de los atractivos del país es su bien conservada arquitectura popular en algunas zonas recónditas, que quedaron libres del brutalismo del siglo XX. Este es el caso de Leópolis (Lviv), uno de los centros neurálgicos de la cultura ucraniana, con un centro histórico muy bien conservado. La plaza Rynok es el corazón de la ciudad, desde donde podemos descubrir el resto de monumentos de esta urbe.

En la capital, Kiev (o Kyiv) podemos descubrir algunas de las maravillas de la arquitectura ortodoxa, como las cúpulas doradas del Monasterio de las Cuevas, o la bellísima catedral de Santa Sofía.

Tradiciones del pueblo ucraniano

Una de las fiestas ucranianas con más arraigo es la fiesta del Iván Kupala. Esta celebración pagana del solsticio de invierno incluye fuego, agua, bailes y vestimentas y guirnaldas blancas.

Las artes textiles ucranianas son parte central de la cultura tradicional del país, especialmente en bodas. El bordado y la confección tradicional de vestidos son sólo algunos ejemplos.

La rica tradición folclórica de Ucrania nos permite apreciar la cultura tradicional del país en numerosas formas. Es habitual, incluso en las ciudades, encontrar grupos de música folklórica que tocan curiosos instrumentos tradicionales, como la Bandura (una especie de laúd ) o la sopilka.

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