Vivir en positivo: claves para una vejez tranquila y feliz

  • ¿Te gustaría aprender más sobre el pensamiento positivo? En esta clase en vídeo te explicamos la importancia de hablarnos en positivo.

Mantener una mirada positiva sobre nuestra vida puede resultar harto difícil. Si hacemos caso a las noticias, descubrimos un mundo lleno de desgracias, guerras, epidemias y problemas sociales.

En ocasiones, si miramos a nuestro interior, con apenas divagar un poco podemos llenar nuestra cabeza de malos pensamientos sobre nosotros mismos, nuestra familia, amistades, etc.

Ver el lado positivo de la vida es clave para nuestro bienestar físico y mental. La actitud que adoptamos ante la vida repercute directamente en nuestro estado anímico, salud y autoestima. Así pues, en este artículo queremos darte unas claves para vivir la vida en positivo. Si deseas saber más, solo tienes que seguir leyendo.

No todos somos «viejos sabios»: por qué la negatividad nos invade con la edad

Existe un cierto tópico sobre la vejez que se podría resumir en la figura del “viejo sabio”: aquella persona mayor que llegada una edad avanzada, alcanza su plenitud mental y es venerada por su intelecto y madurez. A este viejo sabio las experiencias de la vida le han ido formando, y en su sabiduría, es feliz y vive una vida plena.

No obstante, en demasiados casos este tópico no se cumple. Cuando se ha alcanzado cierta edad, muchas personas adoptan una actitud negativa ante la vida debido a una multitud de factores, entre los que destacan:

  1. Los achaques asociados a la etapa sénior. Especialmente aquellas personas que han disfrutado de una buena condición física en su juventud sufren de manera especial los achaques asociados a la edad. Descubrir que ya no pueden aguantar físicamente como antes les puede causar sentimientos de malestar y negatividad muy profundos.
  2.  Perder el sentido de la vida cuando nos jubilamos. Cuando comenzamos nuestra jubilación, a casi todos nos invade un sentimiento de satisfacción y tranquilidad. No obstante, algunas personas comienzan a sentir que su vida carece de sentido cuando dejan de trabajar, lo cual les afecta enormemente.
  3.  Asociado a lo anterior, la pérdida de una rutina diaria en el momento de nuestro retiro y no tener una vida estructurada puede provocar sentimientos de ansiedad y desasosiego en la persona.
  4.  En general, el paso del tiempo y las consecuencias de éste. Cuando alcanzamos una edad madura, sentimos que el tiempo pasa muy rápido y que es muy complicado enterarse de todo lo que ocurre y aprovecharlo. Este sentimiento de tempus fugit (‘el tiempo vuela’) , retratado en la literatura por maestros como Machado o Benedetti, es difícil de gestionar por cualquier persona, pero se vuelve especialmente duro en la vejez.

La importancia de una actitud positiva en la etapa sénior

Como hemos podido ver, existen una serie de factores que pueden hacer que la persona se muestre con una actitud negativa al alcanzar cierta edad. Como todos sabemos, mente y cuerpo están conectados de maneras que ni aún la ciencia puede determinar, pero lo que sí sabemos es que una actitud positiva es fundamental para conservar una buena salud.

Ciertas investigaciones han determinado que una actitud optimista puede influir sobremanera en nuestra salud presente y futura. En concreto, se sabe que una visión positiva de la vida y el envejecimiento ayuda a reducir al 50% el riesgo de demencia.

Hablarnos en positivo, clave para nuestro bienestar

El lenguaje es una de las maneras más poderosas que tenemos para representar la realidad. Y no sólo sirve para representarla: la manera en la que nos hablamos a nosotros mismos y a los demás puede ser un indicativo de nuestra relación y actitud con el mundo que nos rodea.

El lenguaje es una herramienta poderosa que nos puede servir para evitar problemas mentales, aprender y mejorar nuestra salud y bienestar.

Según han demostrado numerosos estudios el cerebro procesa alrededor de 70.000 pensamientos al día de los cuales apenas un 1% son nuevos. Toda esta enorme cantidad de información puede ser representada mediante el lenguaje de diversas maneras, pero en demasiadas ocasiones se hace con un carácter negativo.

Cuando cometemos un error, aunque sea de escasa importancia, nuestro cerebro tiende a magnificarlo y hacerlo más grave de lo que realmente es, lo cual lo expresamos a través del lenguaje. Expresiones como “No soy tan bueno como X persona” o “Nunca podré hacer X” ante cualquier fallo pueden afectar gravemente a nuestra visión de nosotros mismos, aunque no seamos capaces de verlo.

Así pues, hablarnos en positivo a nosotros mismos es determinante para construir una visión objetiva y optimista de nosotros. Si entramos en un bucle de pensamientos negativos, no seremos capaces de adoptar una actitud confiada y será más complicado alcanzar nuestros objetivos.

Beneficios del pensamiento positivo

Así pues, entre los beneficios del pensamiento positivo podemos destacar:

  1. Mejora el estado anímico y la autoestima de la persona. Los pensamientos positivos nos ayudan a evaluarnos mejor como personas y al entrar en un círculo virtuoso de pensamientos y acciones positivas.
  2. Segregamos las hormonas del bienestar: serotonina, oxitocina y dopamina.
  3. Mejora del sistema inmune y mejor resistencia a enfermedades infecciosas. Según algunos estudios, los pensamientos positivos son clave para un sistema inmune sano que responda bien ante cualquier amenaza externa.
  4. Reduce el riesgo de estrés, ansiedad y trastornos depresivos.
  5. Reduce el riesgo de demencia senil.

Como hemos visto, los pensamientos positivos tienen una gran cantidad de ventajas para nuestra salud mental y física. Aunque pueda parecer evidente lo que tenemos que hacer para ser una persona positiva, en el siguiente apartado daremos algunos consejos para poder conseguir esto de la mejor manera posible.

Cómo ser una persona positiva

  1. Háblate en positivo. Como ya hemos comentado, la actitud vital ante los problemas y decepciones que ocurren en nuestra vida no sólo se reflejan en nuestra manera de hablar, si no que pueden favorecerse o evitarse según como nos hablemos a nosotros mismos.
  2. Rodéate de las personas a las que quieras y aprecies, y que te aporten sensaciones de felicidad y tranquilidad.
  3. Realiza actividades que te llenen de energía y que disfrutes. Evita pasar demasiado tiempo con la televisión o el móvil.

Comprometidos con la Agenda 2030

Agenda 2030